Ayer estaba leyendo, y marqué una frase, se las voy a dejar:
“Siempre ocurre lo mismo: uno de los dos ama más que el otro. Pero es más fácil para el que ama. Tú amas a tu marido, por eso eres más afortunada, aunque a veces te haga sufrir. Yo me vi obligada a soportar un sentimiento que en el fondo no compartía”
Me quedo resonando, no estoy tan de acuerdo de que siempre uno de los dos ame más o menos, pero, el que menos ama, definitivamente es el que peor la pasa.
Podemos llevar esta frase a algo menos extremista, más de estos tiempos, sin tanto casamiento y formalidad de por medio. Tuve años de experiencia en soltería, en citas y “chongos” de algunos meses, y definitivamente el que menos ama, la pasa peor, y en general, era yo.
Envidiaba, y no entendía el amor que me tenían algunas personas. Los que amamos menos, a parte de tener que ir psicólogo, no podemos comprender como el otro siente tanto. ¿Cómo disfruta la misma situación que a nosotros nos da igual? ¿Cómo nos quiere ver más de dos días seguidos? ¿Cómo nos soporta?
Amar menos es aburrirse, no disfrutar de nada y como dice la autora, “fingir un sentimiento que en el fondo no compartimos”. El que ama más, llega a una entrega y un disfrute enviable para el otro. El que ama menos, finge todo esto, pensando que el amor va a caerle mágicamente del cielo, pero sino lo tiene para él, menos lo va a tener para el otro.
Igualmente hay algo mal en ambos, el que ama menos, se queda ahí, esperando una solución mágica, y el que ama más, se queda también, esperando.. ¿Al final los dos no buscan lo mismo? Pero las soluciones mágicas no existen.
Los que amamos menos y lo que aman más, nos atraemos, nos buscamos para sufrir. Pero tengo un hilo de luz en esta reflexión deprimente, si el loop de amor se te repite para cualquiera de estos extremos, ¡se puede arreglar! Lleva mucho psicólogo y autocrítica, pero no hay nada mejor que cambiar patrones de mierda.
Igual, gente con problemas de amor tiene que haber, sino ¿de donde saldrían las novelas, las canciones, y varias de mis mejores anécdotas?