Mundial

13 de julio de 20264 min de lectura

Cada cuatro años viene el mundial, y con este empiezan las cosas extrañas en la argentina.

No voy a mentir, no soy futbolera, jamás veo un partido, no se las reglas, menos las posiciones. Pero como buena argenta, me encanta el ritual: organizar la juntada con amigos, comer rico, escaparme del trabajo, que el mundo se frene por un par de horas. Prestar atención a un partido, aún sin entender nada, hasta llegué al punto de emocionarme por verlo a Messi llorar ¿Cómo deben estar los corazones de las personas que son realmente fanáticas, y si son cardíacos?

  • Pero más allá del folclore hermoso que tenemos, suceden otras cosas..

  • Reaparecen las famosas cadenas del estilo “sino mandas esto a 5 personas…” pero modernizadas. Esta vez por whatsapp, con promesas de goles.

  • Nombres de jugadores o equipos rivales están escritos en papel, congelándose en el freezer, por las dudas.

  • Tenemos la bandera hasta en el orto, las remeras de argentina no faltan en ninguna casa.

  • De repente somos todos hermanos, unidos, no importa la política ni las clases sociales.

  • Messi se convirtió en un santo, su cara esta por todos lados.

  • La tía, la abuela, y cualquier persona que jamás te hablo de futbol, se sabe el nombre de todos y quien hizo cada gol.

  • Esta es la más extraña de todas, los bocinazos no implican una puteada, son un festejo, y se responden con otro o con un grito, sin pelear.

  • Mi pareja me canta de la canción del mundial desde que se levanta, hasta que se va a dormir. No para, es como si hubiera vuelto a tener 12 años.

  • Los hombres lloran.

  • Creemos, con nuestro gran ego argentino, que si modificamos una cábala, podemos alterar el resultado de un partido.

  • Se cierran los locales, se paran los correos, la calle queda vacía.

  • Gritas goles con vecinos desconocidos, festejas de balcón a balcón. Se cortan calles después de un partido importante.

Podría seguir todo el día, pero Eze no para de cantar la canción del Gilda versión mundial 2026 y me desconcentra, encima me pida que me la aprenda. Sino la canto fuerte, y no me la se de memoria, va a perder argentina.

Amo que cada cuatro años me guste algo que jamás me intereso ni me va a interesar. Que nuestra cultura logre que muchos miremos con locura un partido sin entender ni las reglas. Argentina, ¿en otros países lo entenderían?